sábado, 3 de noviembre de 2018

Como una explosión de color


Como una explosión de color, el camposanto rebosa de flores. Crisantemos, rosas, claveles, tajetes, orquídeas, lirios, gladiolos y un sinfín de especies y variedades diferentes de todos los colores y formas rivalizan entre ellas para formar un manto multicolor que no por conocido dejaba de asombrar a Norte cada primero de noviembre.

Y es que en Galicia el culto a los muertos tiene un significado especial, quizás porqué sus orígenes se remontan a una tradición enraizada en la cultura popular de tal manera que la religión católica acabó incorporándola en su calendario.

Sin duda bajo ese grueso manto de flores, escondida tras las brumas del tiempo, subyace la festividad celta del Samhain, una conmemoración que marcaba el fin del verano y en la que los muertos podían volver con los vivos,…

Un día al año en el que las familias recuerdan a sus muertos, en una suerte de homenaje a sus seres queridos desaparecidos, del que la comunidad es testigo…


… después, los muertos regresan a su mundo y, a medida que el recuerdo y  las flores se marchitan y desaparecen, el silencio y la soledad vuelven a reinar en el lugar.