viernes, 1 de enero de 2021

La fuerza de un paisaje

 

Hizo un último esfuerzo, más con el corazón que con la razón, pero todo fui inútil. Una vez más aquella pista helada en la que se había convertido la ladera de apenas 300 m de desnivel que lo separaba de la cumbre, lo precipitó al punto de partida en apenas unos segundos, mucho menos que la media hora que había tardado en ascender. Y, de nuevo, Norte miró a su alrededor para comprobar por enésima vez que no había nadie que pudiera verlo en aquella patética situación, con su trasero helado y su orgullo herido.


Tendría que abandonar la idea de subir hasta el Cuiña y sus 1992 m de altitud, mirador excepcional de Sierra de Ancares. Maldijo el momento en que desechó los crampones antes de salir de su casa y, por un momento, los visualizó allí colgados de la pared del garaje. Se incorporó con toda la dignidad de la que fue capaz y descendió unos metros buscando la seguridad de la nieve blanda y un terreno menos empinado. 


Ahora que ya no le obsesionaba la ascensión reparó en algo que le fascinaba de las montañas y que nunca se cansaba de disfrutar,… era la permanencia del silencio, ese silencio atronador solo roto por los sonidos de la naturaleza. Y de pronto unos golpes secos, producidos por el rodar de unas piedras y el crujido de unas ramas al moverse, le sacaron de su abstracción. Apenas tuvo tiempo de dirigir su cámara y disparar tratando de captar la alocada carrera de un corzo que huía. 

Mientras contemplaba como el animal se perdía en la lejanía, un sentimiento de satisfacción recorrió su cuerpo. El contacto con la naturaleza siempre le proporcionaba gratas experiencias, solo era cuestión de paciencia.

Miró a su alrededor, … todo era grandiosidad y belleza.  Desde allí arriba alcanzaba a ver el Valle de Ancares a un lado y el de Piornedo al otro en Galicia y más allá el de Burbía en León,… y custodiándolo, los picos el Mustallar, Penalonga, el Cuiña y, al fondo, los Montes Aquilianos.


Una sensación de humildad lo invadió y fascinado contuvo el aliento cuando algo le llamó la atención. Impresas en la nieve, como si se tratara de unos efímeros fósiles, distinguió  las inconfundibles huellas de oso y, de nuevo, Norte experimentó esa sensación de encuentro consigo mismo y con la naturaleza.



martes, 22 de diciembre de 2020

Feliz Navidad 2020

sábado, 11 de julio de 2020

Cerrado por vacaciones 2020

domingo, 30 de junio de 2019

Cerrado por vacaciones

Es tiempo de conversaciones amables,... 
de tranquilidad, de disfrutar de cada instante,... 
es tiempo de vacaciones.


¡Nos vemos a la vuelta 
del verano!

sábado, 22 de diciembre de 2018

¡FELIZ NAVIDAD!

lunes, 1 de enero de 2018

El Baile de Norte 2017



2017: Nuevos destinos, nuevos lugares,... nuevas formas de ver las cosas

miércoles, 28 de diciembre de 2016

El Baile de Norte 2016

Doce meses, cuatro estaciones repletos de viajes y de sensaciones...


Feliz 2017!



martes, 17 de mayo de 2016

Buenos Aires

Una hermosa ciudad llena de contrastes...
... una ciudad que enamora de día y seduce de noche 



lunes, 7 de marzo de 2016

Momentos...




“No se recuerdan los días, se recuerdan los momentos” (Cesare Pavese)