miércoles, 1 de abril de 2020

Como un hábitat mágico de sabiduría y fascinación

 
Subir por la Rúa dos Clérigos, en un soleado día de abril, no era una tarea sencilla, especialmente si se hacía al mediodía y después de llevar unas horas callejeando por Oporto, una hermosa ciudad repleta de sugestivas, pero también de empinadas y agotadoras, calles.


Así que cuando llegó a la Rúa das Carmelitas, Norte supo que lo peor había pasado. Desde allí a su destino no quedaban más de 100 metros de una pendiente suave desde la que ya se adivinaba su cautivadora fachada neogótica.


Pero, como le había ocurrido en otras ocasiones, era en su interior cuando surgía el hechizo y, como si se tratara de un hábitat mágico de sabiduría y fascinación, una librería, tan bella como la ciudad que la acoge, se mostraba ante él.

Anaqueles repletos de libros, de historias, de saber, cubren sus paredes profusamente adornadas por elegantes arcos ojivales e intrincadas figuras que parecen desafiar el más complejo tratado de geometría.



Con más de un siglo de vida a sus espaldas, entrar en la Livraria Lello e Irmão es una experiencia que difícilmente se puede olvidar. El aroma a papel impreso, y la tenue luz azulada que proporciona la sensacional vidriera que adorna su techo, recrean esa atmósfera mágica en la que Norte se ve envuelto cada vez que se adentra en la que para él es una de las más bellas librerías.


Y como si se tratase de un santuario sacramentado a la lectura, una bellísima escalera serpentea de un modo casi hipnótico que cautiva e invita a cada cliente a perderse en sus laberínticos espacios.






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